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martes, 7 de abril de 2015

Entrevistas y dinámicas de Grupo

A veces, el sistema de selección de una agencia o empresa es un poco más complejo que llamarte al teléfono y decirte que si te interesa una promoción. En ese caso suelen utilizar "dinámicas de grupo", que esencialmente consisten en entrevistar y evaluar a varios candidatos al mismo tiempo.

Los ejemplos que yo puedo dar de este mundillo azafatil son de promociones de packs de experiencias y de tabaco, pero sé que Inditex también las utiliza.

domingo, 1 de marzo de 2015

Buscar ofertas de trabajo.

Hoy he pensado escribir sobre dónde buscar ofertas para trabajar de azafata o promotora. En realidad es muy fácil, pero he leído a algunas chicas (supongo que novatas) que se quejan de que no saben dónde buscar y que nadie les ayuda. Y hasta cierto punto es normal... quiero decir, si estás buscando curro de ésto por mi zona, probablemente te considere competencia mía y no te diga qué agencias me contratan a mí. Que seré muy buena persona, pero mi trabajo no lo comparto.

Así que si eres un poco vaga o realmente estás muy perdida y no sabes manejar Google, aquí dejo unas indicaciones de sentido común para buscar trabajo.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Encontrar información sobre agencias.

Al hilo de mi entrada anterior, se me ha ocurrido que debería ser un poco más explícita y compartir mi mina de conocimiento con vosotras.


Recuerda que Google siempre tiene la respuesta
                                                  
Así, ponte que la agencia X te ofrece trabajo, pero no la conoces y quieres saber más de ella. Su web no te da pistas, y en Facebook tiene sólo 15 "me gusta". Que una agencia sea poco conocida no significa que sea una empresa de timadores, por supuesto. Yo he trabajado con alguna agencia potente, con mucha fama sobre todo en el sector de la figuración en publicidad, y resultó que eran una panda de impresentables... así que de eso no hay que fiarse.


Volviendo al tema, mis dos fuentes básicas para encontrar datos de una agencia son:



martes, 21 de octubre de 2014

Comienzos duros 2

Al final me contrataron para mi primera promo una Navidad. Es una época muy buena para nosotras las azafatas, porque hay cientos de promociones en los centros comerciales. Así que ya sabes, aprovecha.
Llevaba un disfraz horrible y enorme, de maestra chocolatera suiza (no digo nada y lo digo todo) y lo pasé francamente mal con esas pintas. Me han ofrecido esa misma promo más años, pero como ya he dicho alguna vez, soy perra vieja y puedo permitirme elegir.
Sin embargo, al principio una no puede ser demasiado selectiva. Lo que de verdad importa es dar el primer pasito, coger experiencia. Os aseguro que este tipo de curro es un círculo vicioso: cuanto más trabajas de azafata, más te llaman y más largas son las promociones.

La agencia en cuestión te mandaba el material a casa y además nos llamaba por teléfono a varias a la vez para hacernos una “formación telefónica”, que venía a ser leernos el briefing en voz alta.  El briefing, por si alguien en la sala no lo sabe, es la mecánica de la acción. Para promos de supermercado, suele ser un power point tirando a cutre que la agencia te manda por email, donde te explican las bondades de la marca y el producto que promocionas, el uniforme que debes llevar, a veces el comportamiento que deberías tener…

En fin, que en realidad yo estaba muy bien informada de lo que debía hacer. Pero los nervios no me dejaban ni dormir. Me acuerdo de algunas de mis dudas:

  1-¿Llevo bolso o luego no tendré donde dejarlo? –Respuesta: yo no llevo bolso. Me guardo el dni (super importante, como te lo pidan en el centro comercial y no lo tengas, NO ENTRAS), un trozo de papel y un boli (para apuntar ventas y cosas así), el móvil, un pañuelo  y un par de Smint en los bolsillos del pantalón. A veces también llevo una botellita de agua. Parece mucho trasto, pero en realidad no ocupan nada.
 Pero, vamos, en los centros comerciales hay taquillas donde puedes dejar tus cosas. Yo no las uso salvo que sea indispensable,  porque en esta primera promo que hice sí la usé… y perdí la llave. Menudo papelón, tuvieron que llamar a mantenimiento para forzar la taquilla y abrirla. Conclusión: guarda bien la llave.

2- ¿Qué c*ño es un “pantalón de vestir”? –Respuesta: A mí este tema me traía de cabeza. Para que os hagáis a la idea, mi novio dice que parezco un dibujo animado porque siempre llevo el mismo tipo de ropa desenfadada, así que no entendía yo mucho de ropajes elegantes. Total, que tuve que ir al Bershka y gastarme 35 euros (ay, dolió) en un pantaloncito de tela de vestir. Todavía lo tengo, está lleno de pelotillas.
Hoy en día he descubierto que un vaquero negro neutro (sin rotos, brillantitos o desgastados) te vale perfectamente, así que es lo que utilizo yo. Sin embargo, si quieres comprarte un pantalón de vestir, tira para Mango. Allí tienen una línea de oficina que está bien, y en rebajas te puedes surtir.

3-¿Y qué pasa cuando llegue al centro comercial? –Respuesta: como ya habrás leído en el briefing, tienes que pasar por Patrimonio. Allí los empleados (que suelen ser agentes de seguridad, al menos en el centro donde yo más trabajo) te revisan los papeles y avisan al jefe de la sección donde vayas a estar. Una vez hecho el trámite (que puede durar siglo y medio), te dan una tarjeta que te identifica como personal externo y pasas al centro comercial. El problemilla añadido es que el material no te lo hayan mandado a tu casa, sino que ande en algún rincón del almacén. Pregunta a los reponedores, que seguro que te ayudan. Puede que tu jefe de sección sea un pasota de la vida y ni aparezca a saludar, o puede que te indique dónde ponerte y de vez en cuando pase a mirar qué haces. Abundan más los pasotas, al menos según mi experiencia.

4-¿Qué es esto de sueldo bruto? ¿Cómo calculo el neto? Algunas agencias te dicen lo que te van a pagar en bruto, es decir, sin deducirle impuestos. Así que la cantidad neta (la “real”) que vas a percibir va a ser menor. Para saber más o menos la cantidad neta, réstale al bruto un 8%

5-¿ME VIGILAN? ̶ Respuesta: recuerdo que en mis primeras promos sentía que cualquier empleado del centro que pasaba por allí lo hacía para vigilarme, para evaluar mi trabajo, para llamar a la agencia y decirles que era una piltrafa inútil. Creía que la cámara que había sobre mi cabeza estaba todo el rato enfocada a mí. Un poco obsesiva. Hoy he descubierto que en los centros comerciales los empleados van a su bola. Normalmente los verás pasar sin saludarte, de lo centrados que van en sus quehaceres. Con quien tienes que tener más ojo es con los jefes de sección, porque puede tocarte alguno que la tome contigo. Y también ten en cuenta que puede aparecer un comercial de la marca para la que trabajas a echarte un ojo y preguntarte qué tal. Por mi experiencia, suelen ser muy majos.

Con esto quiero decirte que por supuesto que estás controlada, pero no de forma intensiva. Con que estés en tu sitio y no hagas nada fuera de lo normal, no vas a tener problemas.



Por cierto, trabajé muchas más veces con esa agencia en otras promociones. Así que, ya sabes: si lo haces bien, probablemente te llamarán más.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Cosas malas de trabajar como azafata/promotora

1.¿Eres tímida/antisocial/misántropa? Desde luego, este no es tu trabajo. Una azafata de cualquier clase está para atender al público, ya sea para intentar que compres algo, para acercarte un micro en una ponencia o para entregarte un flyer de información.
Así que, si no te gusta tratar con la gente, lo vas a pasar mal.
Yo, personalmente, cuando acabo mi jornada laboral, siento un poco de manía hacia la humanidad. Necesito descansar en soledad de tanta interacción social, no sé si le pasa a mis compañeras.

2.¿No tienes paciencia/tienes un “pronto” muy malo? La gente en general es agradable. Quiero decir, no todo el mundo es Santa Teresa de Calcuta, pero tampoco Hitler. Un término medio soportable. Sin embargo, puede que se te cruce un espécimen grosero, y ¿qué puedes hacer tú? NADA. No puedes mandarle a la mierda, por muchas ganas que tengas. Tienes que guardar las buenas formas y la sonrisa perenne pase lo que pase. Así que en este trabajo se necesita paciencia y el famoso “contar hasta 10”.

3. ¿Eres un culo de sofá? Mal. Una azafata se pasa horas de pie, lo mínimo 4.  En mis primeras promociones acababa con la espalda como un acordeón y los pies hechos papilla, aunque ahora me he hecho fuerte. No te cuento si hay que llevar tacones, a eso una no se acostumbra nunca. Yo suelo utilizar bailarinas con un poco de cuña, porque las que son totalmente planas me destrozan el talón.
Por el bien de tus pies, utiliza unos zapatos de cierta calidad. Se sufre menos.

4. ¿No te gusta que te juzguen por tu aspecto? Este trabajo es un asco para eso, lo advierto desde ya. Es una verdad incontestable que aquí tu imagen vale mucho, por eso te piden fotos y medidas. No en todas las acciones es así, pero en determinados tipos cuenta mucho lo flaca, lo mona y lo alta que seas.  Ni hablemos de tatuajes o piercings visibles, ni de maquillajes demasiado pronunciados. Cada una se conoce y sabe en qué perfiles encaja, pero es un poco triste ver lo superficial que es el mundo.

5. ¿No tienes coche? Para las promociones en centros comerciales, muchas veces la agencia te envía a casa el material, que a veces es pesado y voluminoso. Por eso, necesitas el carné o alguien que te lleve en coche. En mi caso, aún no tengo el carné (ser pobre es lo que tiene, me falta pasta para todo lo que me gustaría hacer), pero tengo un novio y un padre la mar de majos que me llevan a los sitios sin rechistar.

Además, si tienes coche propio, puedes considerar coger las famosas promociones en estanco. Cada día te toca un estanco en un pueblo diferente, cosa que es un rollo, pero al final de mes te llevas un pico importante. También puedes hacer más fiestas de noche yendo a pueblos, puesto que las agencias normalmente te pagan el kilometraje.